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sábado, 12 de abril de 2025

Clamor al olvido

Apasionada composición, destrucción de la alegría y nacimiento del dolor, una joya escondida en el cajón del olvido, de aquellos textos que guardé solo para mí, un recuerdo atemporal del poder inspirador que la desdicha nos otorga, cuando dejamos que el dolor se haga arte. 

꧁Clamor al olvido꧂

Desasir, te extraño, como si me faltase el aire cuando te recuerdo, como si me faltase el latido cuando te pienso. Quisiera borrar el haberte conocido de mi vida para siempre, borrarte como quien arranca una hoja de un cuaderno, como quien desentierra la raíz de una flor para que no crezca jamás. Me haces tanta falta que nunca llegarás a comprender el dolor eterno que me causa tu partida y la idea misma de que nunca te tendré, que nunca te tuve. 


Estoy asustada, perdida, triste, me ahogo en un mar cuyas corrientes llevan tu ausencia, cuyo fondo se decora en corales sin tu presencia, me muero lento, pero no me muero de ti, me muero de la vida injusta que me golpea sin tregua, me ahogo en las pruebas del todopoderoso que me niego a dejar que me venzan, me asfixio en lo que no entiendo y en el dolor que seguir existiendo me causa, y, en medio de todo lo que me asesina lentamente, te extraño a ti.


Extraño tu risa y tu voz, extraño que todo esté bien porque estás vos, extraño y extrañando me quedo sin aire mientras escribo, sería más fácil borrarte y así, sin pensarte, sin olvidar algo que nunca existió, sobrevivir a la inclemencia de la vida que me tocó, porque los dos sabemos que me tocó, que inexplicablemente me tocó, que voy a estar bien, pero cómo te echo de menos para saber que podré. 


Enigma, la vida perdió tantos colores cuando te fuiste, los días dejaron de ser dulces de vivir y la agonía de ser yo se hizo más vivida porque ya no estabas aquí, aún me duele, me dueles, pero no es tu culpa, no es culpa de nadie, que yo no pueda morir. Viviendo me condeno y condenada lejos de ti me desmoro entre versos… qué lejos llegó esta vida y que duro es seguir respirando, sin respirarte.


Si hubiese sabido todo lo que iba a pasarme en la vida y todo lo que tendría que vivir, cada enfermedad, dolor y dificultad, yo habría elegido no conocerte, no vivirte, no saberte, no amarte, porque por saber que estuviste y por amarte, me siento en el limbo y me arrastro en un sinsentido de sentimientos muertos… si no estuvieras aquí, aquí en mi cabeza, aquí en lo más hondo de mi alma y en los rincones más complejos de mi corazón, no me dolería tanto sentirte ausente, podría con toda esta mierda de incoherencias que es mi existencia y no me partiría el alma todo lo que se me quiebra sin ti. 


Desasir, ojalá nunca haberte conocido para que hubieras sido feliz de verdad, ojalá nunca haberte amado para poder desperdicirme con alguien más, tal vez con alguien que si se hubiese podido quedar. Ojalá no dolerme como me dueles y ojalá no anhelarte cada vez que llueve y los relámpagos iluminan la ciudad, ojalá no quererte y perderte, porque aunque sé que a tu abandono se vive, me quiebra sentirte presente en mi mente y recordarme a mí misma que jamás en mi vida podré verte, abrazarte, besarte, amarte… ojalá que esta parte de mi memoria que aún te tiene dentro se muriera o que me muriera yo, o se muriera todo, a ver si me libro del dolor que es seguir viviendo.

 

Darrow


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sábado, 23 de marzo de 2024

Baúl de dolor

 


Sacado directamente del baúl olvidado de mis escritos, con unos cuantos meses de haberse escrito. No te preocupes, querido lector, mi alma ya no está tan rota como el día que escribí estas líneas, pero al releerlas no puedo evitar pensar que es una pena no sacarlas a la luz, al final siempre he hecho esto, sacar mi dolor y convertirlo en versos que puedan conmover tu corazón.



Baúl de dolor

No sé por dónde empezar, te miro y ya no sé respirar. ¿Dónde estás? Es tan difícil poderte alcanzar. Me hace falta la calidez que sentir tu amor me podía dar, aún logro cerrar los ojos y recordar tus palabras con amor, engañarme por un momento y pensar que me elegías de verdad. Es tan asfixiante la verdad, reconocerme como la villana me roba la voluntad, entender que todo lo malo que me ocurre es solo la cosecha del daño que te hice, incluso te he negado la oportunidad de odiarme por lo que hiciste.

Me falta el aire, quizás porque aún te defino como tal y tu ausencia me roba incluso esa capacidad, la básica capacidad de respirar. Se ha vuelto recurrente la sensación, esta que me oprime los pulmones y me hace hiperventilar, la sensación de ahogo que me produce pensarte, anhelarte, asumir que no vendrás. No vienes porque ya no estás, no estás en ningún lugar, el hombre que amo no está, nunca podré recuperarlo, lo he perdido para siempre y siempre es demasiado tiempo.

Vivir siempre ha tenido cierto toque de tortura, pero admito que se vuelve insoportable entre más dura. ¿Cuántos siglos más he de sentir que me muero entre más vivo? Muero de todo lo que me aflige, muero de todo lo que me hiere, muero de todo lo que no entiendo y de cada prueba que me deprime, muriendo de la vida, muero por no tenerte.

¿Cómo asumes que a quién amaste toda una vida nunca te amará, que nunca podrás verle, sentirle, llenarle, que aunque le des el mundo, nunca podrá amarte? Porque no estás, porque persigo la sombra que se parece a ti, con la ingenua esperanza de que te vuelvas tú, de que te apoderes del empaque que tan idéntico es a ti, pero que nunca serás tú. Una parte de mí asume que deberé seguir ahogándome porque no estás aquí, porque nunca volveré a sentir el amor que tanto deseé para mí… ¿Por qué te fuiste de aquí? Ya sé la respuesta, sólo déjame creer que no fue por mí.

Debería hablar del ahora, pero no quiero asumirlo aún, debería hablar de lo que está mal en mí, pero prefiero negarlo y hacer que nada pasó aquí… Quizás no vuelves porque ya no quieres estar aquí y yo desperdicio mi tiempo mientras alguien quiere quedarse junto a mí.

No quiero, no lo quiero aunque lo intente, no puedo aunque lo desee, sólo existe un ser humano a quien mi alma le pertenece y por quien mi corazón se desenvuelve, pero ese ser humano me debe despreciar, repudiar, incluso pensar que soy algo asqueroso o contagioso… Qué benevolente sería el olvido o la muerte, qué bien recibidos serían ambos, si curasen mis sufrimientos.

Me siento condenada, pero nadie entiende cuán grande es mi condena y yo, que he elegido todos los elementos que me llevaron a dicha condena, quisiera poder remediarlo de alguna forma, aunque ya no por el anhelo de la persona que perdí, sino simplemente para no cargar tanto dolor y tantas cosas que no puedo entender ni definir.


Aran Nilo


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jueves, 4 de mayo de 2023

¿Cómo aborreces y amas al mismo tiempo la vida?

 

La desesperanza sin poemas, la confesión que me envenena, un grito silencioso en medio de tanta pena, una vergüenza escrita y una dignidad sin vida. 

Confesión y Pena


La vida se me destroza y esta vez es solo por mí, un clavo saca otro clavo y me he convertido en la puntilla de cada matiz. Me quema mi recuerdo y me vuelve una intensa dualidad, no hay hueco para nada ni nadie más, siendo ambas una sin más.

¿En qué momento me perdí? ¿Cuál de todos mis errores me alejaron de mí? ¿Cómo pude estar tan ciega y perder lo único que merecía la pena? Mis decisiones hoy pesan como profundas cadenas, me desgarran en mil pedazos y no encuentro hilos que me puedan, todo pesa, todo daña, todo derrota, todo supera ¿Por qué he perdido la fuerza? Me he preguntado durante lunas cuál ha sido mi error y lo cierto es que sería más fácil contar los aciertos sin tu luz. He perdido la única cosa que tenía de valor y ahora todo es un sinsentido del cual no quiero ni escribir.

Me he negado a mis propias letras porque nada me va a aliviar, el profundo dolor que me consume es mi condena y no queda nada más ¿Para qué seguir victimizándome intentando encontrarme? ¿Para qué seguir cuestionando el por qué de mis desgracias? Es mi existencia una desgracia en sí misma.

Me he roto el corazón, le he fallado a mi razón, he destruido mis sueños con un soplo de velas y es que no sé cuál de las luces fue la que toqué, qué botón, qué mala idea, qué tren tomé sin mirar atrás, lo único que sé es que no puedo dejarme de lamentar.

Esta no era la vida que deseaba vivir, no era en absoluto lo que aspiraba para mí, tampoco es que supiera exactamente qué haría de mí, pero ahora sólo sé que me borraría sin echar el tiempo atrás, me desharía de mi propia piel, del cuerpo que me atrapa, me siento ajena a mi propia carne y me ahoga seguir respirando cada día.

¿Cómo aborreces y amas al mismo tiempo la vida? ¿Cómo la añoras y la desprecias hasta la última gota de tu saliva? Vivir es doloroso y existir es desgastante, pero cómo quisiera poder hacerlo sin que me apretase cada parte del cuerpo, sin sentir que me duele cada fibra de mi corazón, que se me agota cada neurona, deseando el adiós.

Soy mi más grande decepción, el amor que me rompió en mil el corazón, soy quien me defraudó y me abandonó ¿Cómo me perdono por fallarme? ¿Cómo me perdono por no cuidarme? ¿Cómo perdono cada imprudencia que a conciencia tomé sin clemencia? ¿Cómo le grito a la que añoraba su inexistencia que estamos cerca de ella y ahora sólo queremos nuestra vida de vuelta? No quiero creer que me merezco cada pena, pero es cierto que elegí mis pasos sin darme de cuenta, sin siquiera recapacitar, sin detenerme a reflexionar.

Llené mi corazón con un sentimiento efímero que pronto se quedó sin voz, me hastié, me cansé, me desprecié, le desprecié y simplemente me alejé ¿A dónde vamos cuando no queremos despertar? El mundo de los sueños nos abandona para enfrentar la realidad, cada día cuesta más el despertar, pero sigo abriendo los ojos ¿Qué más me queda por esperar?

He perdido y he fallado, quiero perdonarme, me quiero amar, quiero hallarle sentido a mi vida y a la existencia de la que se me dotó, pero es tan difícil poder perdonarme y encontrarme en el amor, valorar cada cabello, cada centímetro de mi piel, cada lágrima tibia que resbala por redención. Me guardo un profundo rencor que me quema sin piedad, me desprecio de vez en cuando, cuando nadie lo puede notar, anhelo la muerte como la abeja la miel, me digo que puedo, pero no puedo ni respirar. No sé por dónde empezar a perdonar, no sé cómo volver a amarme sin recordar que fallé en todo lo que podía fallar, no sé de qué manera se mira al pasado y se le dice que he arruinado cada victoria sobre la muerte y me he resignado a rogarle que me lleve… ¿De qué forma remedio lo que no tiene solución? Los colores ya no existen y se me quiebra la voz, hay tanto desespero que se convierte en desesperanza, he perdido hasta lo que dicen que nunca se cansa.  

El único consuelo que le queda a mi existir, es que aún no se acaba el agua salada que me lloro por mí, es que aún quedan motivos para lamentarse hasta morir, pero esa no era la idea, cuando llegué hasta aquí.


Aran Nilo


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martes, 15 de marzo de 2022

Lírica y métrica: la meta de mis letras

 



 Dos composiciones contrarias que se complementan en rima y reflexión. Sentimientos y racionalidad, balanceados en mis dedos para ofrecerles una lectura que se puede cantar en la mente y sentirse en cada vertiente de emociones.

Lírica y métrica: la meta de mis letras


Antes admito que dolía, tantas expectativas perdidas, buscando recurrentes la esperanza de la vida. La decepción tiene por premisa la caricia de la ilusión, una burbuja vagabunda que detona en el corazón, arrasa sin gracia la fe en el amor y construye en cenizas un muro de dolor. Lo que nos hiere no es más que nuestra propia necedad, la constante irreverente de buscar en otros la verdad, rectitud y lealtad, un ser irreal.

No hemos de hallar de otros lo que en nosotros mismos no está, fortaleza inquebrantable, bondad implacable. Lo que me rompe siempre es mi expectativa defraudada, náufraga entre versos, inmersa en omisión. La misión del corazón es entregarnos sin pretensión, exponer a nuestro alrededor la esencia de nuestra clemencia, por inercia descuidados, por experiencia desconfiados.

Lo que debo entregar, para cuidar de mi obrar, es el equivalente exacto de lo que se me da, la generosidad acaba por mermar la capacidad innata de disfrutar. Ser abnegados nos deja rezagados irremediables a la infelicidad, nos quiebra las alas y nos deja agonizar, inmutable la vida continúa sin cambiar, es nuestra alma quien debe evolucionar.

Revolucionar mi mente y si mienten los demás, detrás de las sonrisas encontrar el disfraz, no esperes paciente que te den un lugar, somos fichas sobrantes en el tablero de alguien más. Resígnate herramienta a una vida sin tregua, alegra perseguir sin descanso cada nueva meta. No metas emociones en lo que únicamente lleva razones, los corazones se abonan a montones.

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No quiero que mi talento siempre aflore por tus desalientos, es cierto, tus fallas se convierten en mis aciertos. Adornas mi sonrisa con tu risa y se ilumina el dorado en mi mirada, perfecto oportunista, amo de las rimas, lo que me encanta de ti es lo mismo que me lastima. Minas con prisa y pronto me aterrizas, tanta generosidad siempre viene y contamina.

Puedes dar vida a mis verdes, pero siempre ahogas mi presente. Ya no se trata de ti, se trata de la parte que te mereces, del tú en mí que te pertenece. Reflexiono y flexiono mis propias leyes, siempre beneficio al condenado a muerte, retraso y modifico tus penas, juego a Dios y tú nunca te enteras. Entrelazas tu vida enredando la mía, soy susceptible a las pequeñas alegrías, no sé yo si lo imaginas, pero incluso tú puedes perder esta partida.

¿Quién está a la cabeza? ¿Qué cabeza es la que rueda? Me temo que a veces olvido que estamos en guerra, pequeñas treguas entre tus besos y mi lengua. Mis versos eternos te recuerdan, lo que diga mi cadera se contradice con mis cuerdas. No dejaremos de ser oposición perpetua, sempiterna batalla que reemplaza la Celaya por tus mantas.

Aran Nilo


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domingo, 1 de agosto de 2021

Furia, Cólera e ira


A la rabia que siempre se adueña de mi corazón, a la voluntad ardiente que se consume en mi verdad, el error recurrente que logra siempre volverme a encontrar, a todas las veces que me he tragado mi equivocación.


꧁Furia, cólera e ira꧂


Estoy furiosa, colérica, enferma hasta la saciedad, harta, agotada, cansada de darte un lugar

Idiota, ignorante, deficiente, insuficiente como nadie más, inconsciente, indolente, sin sentido ni responsabilidad

Atada de manos y cerrando a voluntad mi garganta, comiéndome mis rabias y escupiéndote comprensión

Egoísta, falto de toda sensibilidad, carente de un corazón con el cual puedas amar, lleno de defectos hasta creerte digno de felicidad

Te miran mis ojos compasivos y se refleja en mis palabras el filo de tu abismo, aflora, florece, el odio nunca decrece

No existe cariño en ti para mí, no existe un ápice de aprecio en el infértil hueco de tu pecho, no existe más que un odio recurrente que toca mi puerta cuando hieres mis sentimientos

Indiferente y desentendido, siempre finges que las cosas no son contigo, desprendido de lo que provocas, un actor que siempre se equivoca

¿Acuchillarte a ti o a mi reflejo? Si al final de los dos, yo soy quien siempre recae en el mismo complejo, me fallo, me hundo, me pierdo, te entrego más de lo que mereces… Estar muerto

La rabia tiñe de rojo mi rostro y de morado mis uñas, la cólera inunda mi cuerpo de espasmos fríos y la furia infinita hace temblores en mi garganta, resquebrajando todas mis palabras

Me enfadas, me hieres, me enojas, me enfureces y te libras de mis rocas, me haces reír en medio de mi tormenta y aún más dolor se siente en el interior, donde aún sangran mis anécdotas

Desapareces a conveniencia y apareces cuando quieres, tomas y nunca dejas nada que me interese, soy paño de lágrimas y de risas, soy cojín de desfogue y saco de box, contengo tu rabia, tu frustración, tu dolor, tu pasión y tu lujuria, tus logros y emoción, pero nunca jamás un ápice de tu amor.

¿Cómo podría contener algo que nunca te habitó? No conoces sentimientos que no inunden a otros de dolor, sólo conoces los beneficios que te entregan a tu favor

Mi mayor pecado es ser ingenua y no poderte ofrecer más, no tengo una nacionalidad de primer mundo ni dinero que puedas despilfarrar, no tengo notas perfectas ni una brillante carrera, no conozco ni un 1% del mundo y jamás podría asegurarte a ojos cerrados brindarte un futuro

Tu elección por beneficio te llena lo suficiente para volverse tu vicio, tan sólo deseo que dejes de sacarme de quicio y abandones por fin mis beneficios, que te apartes de mí y no robes más, no tomes mi tiempo, mi cuerpo y mi verdad.


Aran Nilo


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¿Ya leíste este fragmento?

¿Defensa o Autosabotaje?

Porque  a veces  negamos nuestra verdad, porque por instantes nos es esquiva la felicidad, porque "De lo que no es nuestro están hechas...

¿Qué están leyendo los demás?